Brújula

Pues he aquí, tan fácil es prestar atención a la apalabra de Cristo, que te indicará un curso directo a la felicidad eterna, como lo fue para nuestros padres prestar atención a esta brújula que les señalaba un curso directo a la tierra prometida.
~Alma 37:44~    

    
    Y sea que viajen de un extremo del país al otro, usando autopistas en ciudades inmensas, o atravesando rutas planas,  rurales y sin nombre  a lo largo de tierras de cultivo en las praderas, el mapa y la brújula son indispensables.

    Ahora imagínese a usted mismo con su familia embarcándose en un viaje a través de una porción del vasto, e inexplorado desierto del Medio Oriente antes de que la brújula fuera inventada. En el Libro de Mormón, Lehi, el padre de una antigua familia, bajo la necesidad de escapar de su patria para salvar su vida de la persecución religiosa, se enfrentó con semejante reto.
La hora de la cena, la víspera de la partida debe haber sido preocupante. Lehi no tenía respuestas que pudieran satisfacer a dos de sus jóvenes hijos, que con despreocupación egoísta  por la seguridad de su padre, se rebelaban en contra del plan completo.
Cuando se levantó por la mañana, Lehi se quedó atónito al encontrar a la puerta de su tienda un esfera pequeña y redonda de una artesanía tan curiosa que nunca habían visto antes. Era una brújula, milagrosamente provista, mucho antes de que dispositivos hechos por el  hombre como los que conocemos, fueran usados. La esfera tenía dos husos. Uno señalaba la dirección en que debían ir, pero la brújula sólo funcionaba cuando la segunda aguja se alineaba  con la primera.
    La brújula de Dios sólo funcionaba bajo ciertas condiciones, de acuerdo con la fe, la diligencia y según prestaban atención a lo que les era dado. La fe les dio una visión y entendimiento de la guía divina revelada a ellos. También se les requería escuchar y obedecer los principios que se les enseñaba. El Señor no hacía las cosas por ellos que ellos podían hacer por sí mismos. El trabajo diligente y las obras de servicio conformaban el tercer elemento requerido para que la brújula funcionara.
    A través de algo tan pequeño, se lograron muchas obras maravillosas. Pero como era pequeño, algunos miembros de la familia se volvieron perezosos, y se olvidaron de ejercitar la fe y la diligencia.     En esos tiempos merodearon fuera de curso, o sufrieron aflicciones temporales, tales como hambre y sed.
    Se nos ha dado el mismo tipo de brújula. Si miramos con fe al Señor y vivimos lo que sabemos es correcto, veremos entonces que el huso de nuestra voluntad se alineará con la voluntad del Señor. Si diligentemente hacemos nuestra parte, y escuchamos la voz suave y susurrante, progresaremos en nuestro viaje hacia nuestra meta deseada.   Esta brújula es pequeña, pero puede hacer cosas maravillosas en nuestras vidas. Se ha dicho que nuestra conciencia es como una brújula.
    La brújula también fue vital cuando Lehi y su familia navegaron a través del océano hacia el continente americano.

Y después de haber sido impelidos por el viento por el espacio de muchos días, he aquí, mis hermanos y los hijos de Ismael, y también sus esposas, empezaron a holgarse, de tal manera que comenzaron a bailar, y a cantar, y a hablar groseramente, sí, al grado de olvidarse del poder mediante el cual habían sido conducidos hasta allí; sí, se entregaron a una rudeza desmedida.
       Y yo, Nefi, empecé a temer en extremo, no fuese que el Señor se enojara con nosotros, y nos hiriera por nuestras iniquidades, y fuésemos hundidos en las profundidades del mar. Por tanto, yo, Nefi, empecé a hablarles seriamente; pero he aquí, se airritaron contra mí, diciendo: No queremos que nuestro hermano menor nos bgobierne.
       Y aconteció que Lamán y Lemuel me tomaron y me ataron con unas cuerdas, y me maltrataron mucho; no obstante, el Señor lo apermitió a fin de mostrar su poder para dar cumplimiento a sus palabras que había hablado con respecto a los malvados.
       Y aconteció que después que me hubieron atado al grado de no poder moverme, la abrújula que el Señor había preparado para nosotros cesó de funcionar.
       Por tanto, no supieron por dónde habían de dirigir el barco, y en esto se desató una fuerte tempestad, sí, una tempestad fuerte y terrible, y fuimos aimpulsados hacia atrás sobre las aguas durante tres días; y empezaron a temer en gran manera que fueran a ahogarse en el mar. Sin embargo, no me desataban.  (1 Ne. 18:9-13)

    Muchos años después del tiempo de Lehi, Alma le explicó a su hijo Helamán que la brújula de Lehi, llamada Liahona, era un tipo de las palabras de Cristo.

     Y obró por ellos según su afe en Dios; por tanto, si tenían fe para creer que Dios podía hacer que aquellas agujas indicaran el camino que debían seguir, he aquí, así sucedía; por tanto, se obró para ellos este milagro, así como muchos otros milagros que diariamente se obraban por el poder de Dios.
  Sin embargo, por motivo de que se efectuaron estos milagros por medios apequeños, se les manifestaron obras maravillosas. Mas fueron perezosos y se olvidaron de ejercer su fe y diligencia, y entonces esas obras maravillosas cesaron, y no progresaron en su viaje.
   Por tanto, se demoraron en el desierto, o sea, no siguieron un curso directo, y fueron afligidos con hambre y sed por causa de sus transgresiones.
  Y ahora quisiera que entendieses, hijo mío, que estas cosas tienen un significado simbólico; porque así como nuestros padres no prosperaron por ser lentos en prestar atención a esta brújula (y estas cosas eran temporales), así es con las cosas que son espirituales.
  Pues he aquí, tan fácil es prestar atención a la apalabra de Cristo, que te indicará un curso directo a la felicidad eterna, como lo fue para nuestros padres prestar atención a esta brújula que les señalaba un curso directo a la tierra prometida.
   Y ahora digo: ¿No se ve en esto un símbolo? Porque tan cierto como este director trajo a nuestros padres a la tierra prometida por haber seguido sus indicaciones, así las palabras de Cristo, si seguimos su curso, nos llevan más allá de este valle de dolor a una tierra de promisión mucho mejor.
   Oh hijo mío, no seamos aperezosos por la facilidad que presenta la bsenda; porque así sucedió con nuestros padres; pues así les fue dispuesto, para que cviviesen si miraban; así también es con nosotros. La vía está preparada, y si queremos mirar, podremos vivir para siempre.
  Y ahora bien, hijo mío, asegúrate de cuidar estas cosas sagradas; sí, asegúrate de acudir a Dios para que vivas. Ve entre este pueblo y declara la palabra y sé juicioso. Adiós, hijo mío.
 ~Alma 37:40-47

Conversación en la cena

1.¿Cómo la fe, la diligencia y el prestar oído invita a la guía del Espíritu Santo? 
2. ¿Qué clase de decisiones no son importantes para el Señor?
3. ¿Qué clase de decisiones sólo debemos hacer una vez?
4. ¿Puede ser que nuestra manera parezca un buena idea, y aún así no ser la manera del Señor? Explique.
5. ¿Cuál es el proceso para determinar el curso que debemos seguir?
6.  ¿En el episodio anterior en la nave de Lehi, por qué cesó de funcionar la brújula?  ¿Qué tipo de comportamiento de nuestra parte puede causar que el Espíritu Santo cese de trabajar en nuestras vidas?
7.  ¿ En que manera es posible que una simple palabra o pensamiento haga que el Espíritu se retire?  ¿Por qué el comportamiento de sus hermanos hizo que Nefi sintiera miedo? ¿Cómo se comparan los sentimientos de miedo de los hermanos se comparan con nuestros sentimientos acerca de la muerte espiritual?
8. ¿Cuándo es apropiado bailar y cantar? ¿Qué tipo de baile y canto no son apropiados?  ¿Cómo ofenden al Espíritu el lenguaje y la conducta inapropiadas? ¿Qué es la superficialidad mental y por qué Nefi nos advirtió acerca de esto?
9.  ¿Cuál es la relación entre la gratitud y la reverencia? ¿Cómo puede la reverencia diaria mejorar nuestra dignidad para tener la compañía constante del Espíritu?